Los Gnomos

“Hoy he visto con mis propios ojos una persona en miniatura. llevaba un gorro rojo y una blusa azul. Su barba era blanca y sus pantalones verde. Dijo que hacía 20 años que vivía en estas tierras (…) Dijo que descendía de una raza llamada Kuwalden, palabra desconocida para nosotros y de la que sólo existen unos cuantos en el mundo. Le gusta la leche y tiene increíbles habilidades para curar a los animales enfermos…” (Publio Octavio – año 470 d.C.)

En el año 1200 d.C., el sueco Frederick Ugarph encontró una estatuilla de un hombre en miniatura. Estaba tallada en madera, una de un árbol no conocido cuya dureza impresiona. Tenía tallada en su base unas palabras:

NISSE (Riktig Storrelse)

El tamaño de la estatuilla era de unos 15 cm. y el significado de las palabras es “GNOMO, estatura real”. Se encontraba en manos de un pescador de Nidaros (Noruega) y éste contó que la estatuilla llevaba mucho tiempo en poder de su familia y nos análisis hechos, demuestran que data de hace más de 2000 años.

Existe muchísima información que gira en torno a la existencia de los gnomos. Cantidad de libros se han escrito sobre la forma de vida, organización de comunidades y características detalladas de estos hombrecitos.

El libro “Los Gnomos” de Wil Huygen, muestra cantidad de ilustraciones con datos específicos de su tamaño, forma de vestir, peso, reproducción, costumbres, etc. Pero ¿Existen en realidad los gnomos? ¿Qué representa esta raza de hombrecitos en miniatura en la historia de la humanidad? Mucha tela se ha cortado al respecto.

Los gnomos son considerados fuerzas benignas de la naturaleza. En la mayoría de los casos, se les presenta como seres encargados de resguardar los tesoros escondidos en las entrañas de la Tierra, que habitan en túneles subterráneos. También se les considera guardianes de los bosques. Protectores de los animales y ayudantes silenciosos de muchas tareas de los hombres de campo.

Se los considera seres con una inmensa sabiduría, porque ha diferencia de los hombres, son capaces de aprender de su pasado y a veces, de predecir el futuro. Son seres que tienen una muy profunda comprensión del Cosmos.

Se les ha representado de muchas formas, siendo la descripción del gorro rojo, la camisa azul y la barba, la más común de todas. Sin embargo, se dice que adquieren los rasgos de los pobladores de los países que habitan.

No se dejan abatir por las preocupaciones y suelen estar de buen humor. Tienen enormes conocimientos en el tema de sanaciones y terapias curativas, valiéndose de los recursos de la Naturaleza, por lo que pueden vivir varios cientos de años.

Con su carácter benévolo, son capaces de influir en el proceder de animales, plantas y humanos y tienen enormes habilidades para el manejo de herramientas de distinta índole.

Se dice, que su contacto con los humanos ha ido minimizándose con el paso de los años, debido a que sus colonias  —cada vez más escasas por el abuso del hombre sobre la naturaleza— se han visto en la necesidad de desplazarse a parajes desolados donde no puedan ser alcanzados por el desarrollo industrial.

Fuentes:
Page, Michael y Robert Ingpen “Enciclopedia de las cosas que nunca existieron”
Huygen, Wil y Rien Poortvliet “Los Gnomos” y “Los Gnomos 2”
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